
Las rondas campesinas surgieron en las últimas décadas del pasado siglo como respuesta comunal a la ausencia estatal descomunal en los bastos territorios rurales para proteger la propiedad de comuneros, realizando vigilancia/rondas en las comunidades.
En la Constitución Política del Perú, 1993, fueron incorporados como interlocutores legales y legítimos ante el Estado. Desde entonces, se reconoce a las rondas campesinas el rol de velar por la seguridad comunal, administrar justicia comunal, realizar fiscalización comunal a las entidades públicas locales y gestión comunal de proyectos y programas de bienestar.
En la actualidad, las rondas campesinas tienen presencia casi en todas las regiones, departamentos, provincias y distritos del Perú.
Existen dentro del Estado, fuera del Estado, con el Estado, contra el Estado y por un nuevo Estado Plurinacional, como plantean en sus últimos relatos sociopolíticos. Proponen, ahora, un proceso de Asamblea Constituyente Popular y Plurinacional para crear el primer Estado Plurinacional en el llamado Perú que posibilite el Buen Vivir para todos los pueblos. Incluso crearon su propia organización política para disputar el poder, y desde las estructuras políticas del Estado actual impulsar los cambios estructurales.
Siempre en el marco del fortalecimiento del sujeto constituyente plurinacional, los días 30 y 31 de mayo, 4 mil ronderos y ronderas, provenientes de diferentes territorios de Puno, realizarán su asamblea formativa sociopolítica regional, en Azángaro, Puno, para afianzar sus horizontes teóricos y métodos de luchas sociopolíticas integrando calles y urnas.
El evento colorido y efusivo de Puno es una de las tantas actividades, incluso simultáneas, que esta prominente y promisoria organización viene realizando últimamente, despertando la inquietud de investigadores sociales de diversas partes del Continente de Abya Yala