Keiko no llega por mérito propio. Llega por inercia simbiótica. El electorado fujimorista no vota por una mujer concreta, sino por el significante Fujimori —ese nombre que condensa toda la promesa de orden, mano dura y respeto*. Keiko ofrece la continuidad sin el riesgo de un nuevo outsider; es la marca, no la persona. Su biografía política —hija del dictador, primera dama, congresista, tres veces candidata— es la del sucesor dinástico, un patrón que la antropología política reconoce como característico de las democracias sin ciudadanos: caudillismo hereditario.
Esclavitud negra en Abya Yala y las repúblicas bicentenarias. Marcelo Valko en Geopolítica desde la Aldea
Voces desde Venezuela comunal ¿Cuál es la razón y la motivación solidaria de las y los vecinos? https://www.youtube.com/watch?v=cMxQWoKifFQ&t=170s
BOGOTÁ — En una profunda reflexión tras los recientes resultados electorales en Colombia, el reconocido comunicólogo y analista de medios,
Cada 20 de junio, el mundo conmemora el Día Mundial del Refugiado, una fecha para visibilizar a quienes huyen de
Iván Cepeda Iván Cepeda Castro es una de las figuras más reconocidas de la política colombiana contemporánea. Nacido en Bogotá
La potencia de las calles bolivianas se explica, en primer lugar, por una memoria de larga duración que opera como un mapa de navegación política. A diferencia de otros contextos, el campo popular boliviano ha procesado sus luchas de manera acumulativa
Keiko no llega por mérito propio. Llega por inercia simbiótica. El electorado fujimorista no vota por una mujer concreta, sino por el significante Fujimori —ese nombre que condensa toda la promesa de orden, mano dura y respeto*. Keiko ofrece la continuidad sin el riesgo de un nuevo outsider; es la marca, no la persona. Su biografía política —hija del dictador, primera dama, congresista, tres veces candidata— es la del sucesor dinástico, un patrón que la antropología política reconoce como característico de las democracias sin ciudadanos: caudillismo hereditario.
La irrupción de la inteligencia artificial generativa ha vuelto a sacudir los cimientos de nuestra ecología cognitiva. Mientras algunos celebran la democratización absoluta del saber automatizado, otros presagian el fin
La persistencia del acoso judicial contra Leocadio Juracán evidencia que la transición de nombres en las jefaturas de las instituciones no se traduce automáticamente en la democratización del Estado. Mientras el Ministerio Público continúe operando bajo la inercia de proteger privilegios históricos mediante la dilación y el castigo penal a la disidencia, la llamada «primavera» guatemalteca seguirá truncada en las fronteras de la ruralidad. La resistencia campesina e indígena, sin embargo, mantiene su voz firme: la lucha por la verdad histórica y la defensa de la Madre Tierra no se detendrá ante el desgaste de los tribunales.
Históricamente, la Iglesia Católica ha funcionado como una de las tecnologías de reproducción del patriarcado más eficientes del planeta. Como bien señala Moema Miranda, el arraigo del dominio masculino se intensificó en el siglo IV cuando la eclesía primitiva (un movimiento subversivo y antiimperial) pactó con el Imperio Romano, absorbiendo su estructura piramidal y excluyente.
Estado de Excepción en Bolivia La historia de Nuestra Abya Yala parece condenada a repetirse, aunque ahora con un guion actualizado y una crueldad más descarnada. Mientras el gobierno de
Geopolítica desde la Aldea conversa con Marvin Del Cid sobre las motivaciones, contenidos e impactos de su libro, además se adentran en el rol que juega el Ministerio Público en la «justicia» y la democracia de Guatemala.