Las expectativas son elevadas, especialmente después de la reciente visita del pontífice al continente africano, donde sus mensajes sobre la paz, la dignidad de los pueblos y la soberanía frente a las nuevas formas de dominación internacional generaron amplio impacto político y mediático. En ese contexto, la visita a Uruguay, Argentina y Perú es observada como uno de los acontecimientos diplomáticos y religiosos más relevantes del año para Abya Yala del Sur.
CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL. Por: Jean Edmond Paul, Profesor, Investigador y Activista Haitiano. La República de Haití, la
Keiko no llega por mérito propio. Llega por inercia simbiótica. El electorado fujimorista no vota por una mujer concreta, sino por el significante Fujimori —ese nombre que condensa toda la promesa de orden, mano dura y respeto*. Keiko ofrece la continuidad sin el riesgo de un nuevo outsider; es la marca, no la persona. Su biografía política —hija del dictador, primera dama, congresista, tres veces candidata— es la del sucesor dinástico, un patrón que la antropología política reconoce como característico de las democracias sin ciudadanos: caudillismo hereditario.
La irrupción de la inteligencia artificial generativa ha vuelto a sacudir los cimientos de nuestra ecología cognitiva. Mientras algunos celebran
La persistencia del acoso judicial contra Leocadio Juracán evidencia que la transición de nombres en las jefaturas de las instituciones no se traduce automáticamente en la democratización del Estado. Mientras el Ministerio Público continúe operando bajo la inercia de proteger privilegios históricos mediante la dilación y el castigo penal a la disidencia, la llamada «primavera» guatemalteca seguirá truncada en las fronteras de la ruralidad. La resistencia campesina e indígena, sin embargo, mantiene su voz firme: la lucha por la verdad histórica y la defensa de la Madre Tierra no se detendrá ante el desgaste de los tribunales.
Históricamente, la Iglesia Católica ha funcionado como una de las tecnologías de reproducción del patriarcado más eficientes del planeta. Como bien señala Moema Miranda, el arraigo del dominio masculino se intensificó en el siglo IV cuando la eclesía primitiva (un movimiento subversivo y antiimperial) pactó con el Imperio Romano, absorbiendo su estructura piramidal y excluyente.