La persistencia del acoso judicial contra Leocadio Juracán evidencia que la transición de nombres en las jefaturas de las instituciones no se traduce automáticamente en la democratización del Estado. Mientras el Ministerio Público continúe operando bajo la inercia de proteger privilegios históricos mediante la dilación y el castigo penal a la disidencia, la llamada «primavera» guatemalteca seguirá truncada en las fronteras de la ruralidad. La resistencia campesina e indígena, sin embargo, mantiene su voz firme: la lucha por la verdad histórica y la defensa de la Madre Tierra no se detendrá ante el desgaste de los tribunales.
Históricamente, la Iglesia Católica ha funcionado como una de las tecnologías de reproducción del patriarcado más eficientes del planeta. Como bien señala Moema Miranda, el arraigo del dominio masculino se intensificó en el siglo IV cuando la eclesía primitiva (un movimiento subversivo y antiimperial) pactó con el Imperio Romano, absorbiendo su estructura piramidal y excluyente.
Estado de Excepción en Bolivia La historia de Nuestra Abya Yala parece condenada a repetirse, aunque ahora con un guion
La dependencia de estas plataformas resalta una vulnerabilidad alarmante. En un mundo donde la comunicación se ha digitalizado casi por completo, la caída de un solo servicio puede desestabilizar la conexión entre personas, comunidades y organizaciones. La incertidumbre provocada por este tipo de fallos no solo afecta la capacidad de los usuarios para compartir y recibir información, sino que también plantea preguntas sobre la fiabilidad de las plataformas que utilizamos a diario.
Congreso sobre Doctrina Social de la Iglesia. Jutiapa JUTIAPA, GUATEMALA. — En el marco del Congreso sobre Doctrina Social de
La experta brasileña argumentó que la sociedad industrial dominante opera bajo una lógica de separación ficticia: «Olvidamos que somos Tierra, como nos recuerda el Papa Francisco en su encíclica Laudato si’. No somos otra cosa» sentenció. Explicó además que este olvido es «intencional» y está financiado por grandes corporaciones transnacionales a través de la producción deliberada de ignorancia y el negacionismo climático.