Ollantay Itzamná

Hoy, 12 de febrero, el calendario nos invita a una reflexión profunda. Se conmemora la llegada de Francisco de Orellana al río Amazonas en 1542. Lo que la historia tradicional llamó «descubrimiento» fue, en realidad, el inicio de una relación extractivista y colonial que hoy, casi cinco siglos después, ha puesto al pulmón del mundo contra las cuerdas.

La Amazonía no es solo un depósito de biodiversidad; es el corazón termostático del planeta. Sin embargo, la narrativa de la «conquista» persiste bajo nuevas formas: minería ilegal, expansión agroindustrial descontrolada y una deforestación que nos acerca peligrosamente al «punto de no retorno».

Si perdemos el ciclo de lluvias que genera la selva, no solo perderemos especies; afectaremos de forma irremediable la cuenca hídrica más importante del planeta.

Nuestra responsabilidad hoy no es celebrar una efeméride colonial, sino asumir un imperativo ético ineludible. Restaurar la Amazonía no es un acto de caridad ambiental, es un ejercicio de justicia climática y supervivencia.

¿Qué hacer?

Reconocimiento de la Soberanía de los pueblos: Los pueblos originarios han sido los mejores defensores del bioma. Defender la Amazonía es, ante todo, defender sus derechos territoriales.

Lucha contra el ecocidio: Debemos transitar de una economía de extracción a una de regeneración. El avance de las fronteras extractivas debe ser visto como lo que es: un ataque a la vida misma.

Restauración activa: No basta con dejar de talar; necesitamos políticas masivas de reforestación que devuelvan la conectividad a los ecosistemas fragmentados.

Cada 12 de febrero tiene que ser un motivo para tomar conciencia de nuestra condición de interdependencia en la comunidad cósmica de la Madre, y la Amazonía es la comunidad ecosistema más grande en la comunidad Tierra, y de la salud de la Amazonía dependemos todas y todos. Asumir nuestra conciencia/identidad Tietra, consumir con responsabilidad, criar árboles, bosques, vertientes de agua, son ungüentos para restaurar la salud de la Amazonía.

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