
Nuevas revelaciones del General Félix Murazzo ponen nuevamente bajo la lupa el manejo político de la lucha contra el terrorismo en la década de los 90. Según su testimonio, existirían pruebas de que Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos obstaculizaron y postergaron deliberadamente la captura del líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, durante los primeros meses de su gobierno.
Puntos clave del testimonio:
- Manipulación Estratégica: Murazzo señala que la captura pudo concretarse en 1990; sin embargo, el entorno de Fujimori habría manipulado las operaciones de inteligencia para impedir el éxito policial en ese momento.
- Justificación del Autogolpe: La tesis planteada indica que se permitió que el caos y la amenaza terrorista crecieran para crear el escenario de crisis necesario que justificara el criminal autogolpe de Estado del 5 de abril de 1992.
- Cálculo Político: Al postergar la caída de Guzmán, el régimen buscaba presentarse como la única fuerza capaz de «salvar» al país tras disolver los poderes democráticos, ocultando que la captura final fue un logro del GEIN que se gestó a pesar de las trabas del Ejecutivo.
Contexto Actual
Estas declaraciones surgen en un momento de alta tensión política, mientras sectores críticos denuncian que Keiko Fujimori busca capitalizar políticamente el legado de su padre sin escrúpulos, especialmente ante fechas simbólicas como el próximo 12 de abril, pretendiendo omitir el uso instrumental que el fujimorismo hizo de la seguridad nacional para perpetuarse en el poder.