La ilusión del cambio y la persistente criminalización de la tierra en Guatemala

La persistencia del acoso judicial contra Leocadio Juracán evidencia que la transición de nombres en las jefaturas de las instituciones no se traduce automáticamente en la democratización del Estado. Mientras el Ministerio Público continúe operando bajo la inercia de proteger privilegios históricos mediante la dilación y el castigo penal a la disidencia, la llamada «primavera» guatemalteca seguirá truncada en las fronteras de la ruralidad. La resistencia campesina e indígena, sin embargo, mantiene su voz firme: la lucha por la verdad histórica y la defensa de la Madre Tierra no se detendrá ante el desgaste de los tribunales.